Estaban todos listos en sus posiciones, era como ver esas carreras clandestinas que daban en las películas, bueno en realidad era una carrera clandestina. Pero esta era en vivo y en directo, estaba con los nervios hechos trizas porque Agustín iba a competir al igual que Jake, a veces estas carreras terminaban de mala forma y eso era lo que más temía.
Cuando la chica sexy de las banderas en las manos levanto los brazos, todos los motores comenzaron a sonar, y cuando bajo los brazos las motocicletas comenzaron su carrera a la misma vez que los gritos eufóricos de los asistentes.
Mire nerviosa como se alejaban fugazmente los chicos en sus motos, no puedo creer que este aquí, esto nunca pensé vivirlo en la vida.
- ¿Quieres? – se me acerco una chica, la mire confundida y pude notar de quien se trataba, era Maria, la guapa rubia que beso a Jake.
- ¿Qué es eso? – quise saber. Me ofrecía un cigarrillo algo extraño.
- Marihuana, tonta – rió, y me lo ofreció nuevamente.
Lo tome dudosa, jamás había tenido uno de esos tan cerca de mi. Me dedique a acercármelo a la boca y fumar como veía a mi padre hacerlo pero al instante el humo llego a mi garganta e hizo que me picara, haciéndome toser de la molestia.
- Se nota que no habías fumado antes, Allison – dijo sonriente.
- Pero no te preocupes, cuando toses es cuando la milagrosa planta te causa efecto – dijo Colin – todo te dará risa.
Levante las cejas, yo no era una persona que necesitaba reír ¿tan seria me veo?.
Cuando por fin pude controlar mi tos, trate de hablar para cambiar el tema de conversación, no necesito ser la burla de esa tonta rubia.
- ¿En cuanto acaba la carrera? – pregunte.
Todos miramos al mismo tiempo hacia donde estaba marcada la meta.
- Creo que deben quedar algunos minutos para que llegue el ganador – respondió Colin – Esperemos que sea Jake.
- ¿Por qué Jake?
- Él siempre gana – respondió Maria.
- ¿Y que hay de Agustín?
- Él viene detrás de Jake – dijo con una sonrisa – en todo – añadió.
Eso quiere decir que Maria también ha tenido el privilegio de besar a Agustín, sentí que mi cara se incendio de rabia, y para disimular le di otra bocanada al cigarrillo, pero estaba vez el humo no molesto mi garganta.
Nos quedamos en silencio, esperando que alguno de los que estaban compitiendo llegara primero a la meta. Aunque no estuvimos mucho tiempo en silencio, ya que los silbidos y gritos de los demás se hicieron escuchar, mientras se venia acercando el primero a la meta. Me hice un espacio entre la gente para poder ver quien era el primero y para mi sorpresa y también para la de todos los demás, era Agustín quien detenía su moto y se bajaba de ella con una sonrisa triunfante.
Me busco con la mirada, hasta que nuestros ojos se cruzaron y comenzó a caminar hacia mi dirección, algunas chicas se le acercaban a felicitarlo eran como de esas tipas de las películas que se le cuelgan del cuello al chico popular solo para presumir que tiene sexo con él.
- Hola – dijo con una sonrisa coqueta cuando al fin estuvo en frente de mí.
- Hola – respondí sin esconder mi alegría por su triunfo – Has ganado - ¡era obvio, Allison!
- No me iba a dejar perder sabiendo que estabas aquí para apoyarme – se acerco y me dio un beso, pero de esos que te dejan sin aliento - ¿Has estado fumando?
Su pregunta me pillo desprevenida.
- Solo un poco – me encogí de hombros.
- ¡Has ganado, hermano! – grito con emoción Colin – has arruinado el invicto de Jake.
Jake… mire hacia todas las direcciones para ver donde estaba, hasta que lo vi sobre su moto fumando un cigarro y bebiendo una cerveza, camine hacia él para darle ánimos, si alguien te roba el triunfo y sobre todo sabiendo como es Jake de egocéntrico, eso le debe doler hasta el alma.
- ¿Me das un poco? – le sonreí tímidamente.
- ¿Por qué mejor no te vas a celebrar con tu novio? – me respondió enfadado, dándole otro sorbo a su cerveza.
- Jake, solo es una carrera – dije con despreocupación.
- Allison, ¿te has olvidado de lo que me has dicho hace unas horas atrás, delante de nuestros padres?
Negué con la cabeza.
- ¿Entonces? – me miro con el ceño fruncido.
- ¿Entonces que? – pregunte, sin entender a que se refería.
- ¡Mantente lejos de mí! – me grito.
Me quede paralizada en frente de él, mis ojos se inundaron de lagrimas. Era la primera vez que Jake me hablaba de esa manera, antes ni siquiera nos mirábamos y eso no me dolía como me ha dolido la reacción que ha tenido ahora.
Senti un golpe en el brazo, me gire para ver de quien se trataba, la mire con el ceño fruncido mientras se colgaba del cuello de Jake, era una chica guapa.
- Jake, ¿tienes ganas de subir el ánimo? – le hablo coquetamente.
Mi hermanastro me miro y luego la miro a ella, acercándose para besarla con tantas ganas.
Trague saliva, incomoda.
- ¿Y ella? – pregunto después de babearlo por completo.
- Es mi hermanastra – me miro – Allison porque mejor no te vas con Agustín, parece que ha olvidado que tu estas aquí – sonrió.
Mire en dirección hacia donde estaba Agustín, que estaba bien a gusto hablando con unas chicas. Camine en su dirección y cuando estuve cerca de ellos tome la mano de él y las mire lo mas amenazante que pude. Ellas me miraron de pies a cabeza, como diciendo “¿Y esta anda con Agustín?” y luego se marcharon sin decir una palabra.
- Iremos a casa de Colin, ¿vas? – me pregunto mi novio mientras pasaba su mano desocupada por mi cara.
- Claro – sonreí y bese tiernamente sus labios.
Todos reían como locos al recordar anécdotas, de cierto modo envidio la vida que han llevado y los amigos que han cosechado durante años, a pesar de que hay algunos líos amorosos entre ellos a la hora de olvidarse de eso lo hacen muy bien.
Mire a Jake, en su rostro ya no quedaba rastro de la frustración que sufrió al perder la carrera, de echo estaba riendo junto con sus amigos y a veces se daba el tiempo de contar una que otra historia.
Me levante de mi lugar para ir al baño, ya que al beber demasiada cerveza hacia que mi vejiga se llenara de inmediato. Me mire en el espejo trataba de poner cara de póquer pero solo sonreía ante el, al notar que estaba completamente ebria. Cuando salí del baño escuche unos murmullos que venían de una habitación, trate de caminar sin hacer ningún ruido, me pare de detrás de la puerta que le faltaba unos pocos centímetro para cerrarse.
- No te imaginas cuanto duele que este enamorada de otro – su voz me sonaba familiar.
- Te entiendo, Jake – respondió una chica – pero debes dejarlo estar, esa relación no va para ningún lado, cariño.
Abrí los ojos como plato al escuchar el nombre de la persona que estaba hablando, ¿Jake enamorado? Eso es bastante extraño.
- Maria, he intentado sacármela de la cabeza pero es imposible – dijo en un tono de voz triste.
- Jake, sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras.
Mire por el espacio que quedaba abierto de la puerta, estaban sentados en la cama tomados de la mano, Maria acaricio su mejilla y él cerro los ojos.
- No me gusta verte así – se acerco a él y beso sus labios.
Un escalofrió recorrió todo mi cuerpo, ¿qué clase de amistad tenían estos dos?
- ¿Qué haces? – me susurro alguien al oído.
Di un salto y me gire.
- Que susto me has dado, Agustín – sonreí – Quería acostarme un rato para que se me pasara lo ebria – mentí.
- Tranquila, Ali – sonrió – Aun queda tiempo para se te quite.
Se acerco para besar mis labios con tanta pasión que me estaba quedando sin respiración, azoto mi cuerpo contra la pared y apego su cuerpo más al mío haciéndome sentir su erección en mi entre pierna.
- Agustín, creo que ahora no es un buen momento – dije sobre sus labios.
- Tranquila, Ali – dijo sin tomarme mucha importancia.
- Es que así no es como quiero hacerlo – dije tratando de alejarlo.
Pero él pareciera que ni siquiera me escuchara, beso mi cuello, acaricio mi cintura levantando cada vez más mi camiseta.
- Para… - suspire - por favor – susurre, aunque en el fondo quería que continuara pero también quería que mi primera vez fuera algo especial, que ninguno de los dos estuviera ebrio.
- ¡Para! – grito Jake, alejando a Agustín de mis labios y tirándolo hacia el otro lado del pasillo - ¡Te ha dicho que pares!
- Jake… - susurre, había olvidado que estaba al otro lado de la puerta.
Mi hermanastro le dio un golpe en la mandíbula a Agustín haciendo que este cayera al suelo.
Ahogue un grito en mis manos y me acerque a Agustín que yacía tirado en el suelo.
- ¡Que has hecho idiota! – le grite a Jake – ¡Solo esta ebrio!
- ¡Ha estado apunto de violarte y tu lo defiendes! – grito.
- ¡Yo quería hacerlo, maldita sea! – volví a gritarle.
Me quedo mirando con sus ojos celestes mostrando la decepción que había detrás de ellos.
- Estas ebria también, Ali – se acerco a mi y me tomo bruscamente del brazo – Nos vamos a casa.
- ¡No voy a ninguna parte contigo, moustro! – grite mientras trataba de apartarme de él.
- No me importa si quieres o no, te llevo conmigo y punto – dijo con furia.
Mientras avanzábamos, todos nos miraban confundidos sin saber que estaba pasando, pero de seguro que Maria les contara que hacia pasado entre Agustín y yo, y porque Jake estaba tan enfadado.
Se subió a su moto sin soltarme del abrazo y luego me ordeno con un gesto autoritario para que hiciera lo mismo que él, a pesar de que no quería irme con Jake, mi cuerpo decía otra cosa, así que lo abrace tan fuerte como pude.
